La externalización de procesos de selección de personal puede tener un impacto importante en el funcionamiento de una empresa, ya que asegura mayor eficacia y calidad a la hora de seleccionar perfiles para una empresa. Es cierto que no siempre es la mejor elección y saber cuándo recurrir a un/a Head Hunter o persona experta en selección de personal y cómo elegir el perfil adecuado puede marcar la diferencia entre un proceso de selección exitoso y uno fallido.
¿Qué significa externalizar un proceso de selección de personal?
Delegar un proceso de selección significa, que una persona externa a la empresa se ocupa de las fases del proceso: búsqueda, evaluación y presentación de personas candidatas que se ajusten al perfil que busque una empresa. Según lo acordado, la persona experta en selección puede encargarse de todo el proceso, incluidas las entrevistas, o bien limitarse a las primeras etapas, presentando a la empresa una selección de perfiles para que sea esta quien decida a quién entrevistar.
¿Cuándo externalizar es recomendable?
- Si los departamentos internos no pueden abarcarlo: Cuando el equipo interno de recursos humanos no dispone del tiempo o la especialización necesaria para llevar a cabo procesos de selección complejos.
- En momentos puntuales de mucha urgencia: En situaciones de crecimiento rápido, aperturas de nuevas sedes o proyectos con plazos muy ajustados, externalizar permite agilizar los tiempos y garantizar la cobertura de vacantes.
- Si los perfiles son muy difíciles de encontrar: Algunos puestos requieren conocimientos muy específicos o experiencia en sectores muy concretos. Los/las Head Hunters suelen tener bases de datos actualizadas y redes de contacto amplias dónde les es más fácil encontrar a perfiles especializados.
- Cuando se trata de algo confidencial: En algunos casos, es necesario mantener secreto el proceso de selección. Un proveedor externo puede gestionar el proceso con discreción.
- Para mejorar la calidad del proceso: Los/las Head Hunters suelen aplicar metodologías actualizadas, incluyendo selección por competencias, entrevistas estructuradas y pruebas técnicas, lo que aumenta la calidad de las contrataciones.
Pasos clave para externalizar un proceso de Selección
Elegir el proveedor adecuado: Es importante evaluar la experiencia de los/las Head Hunter, su conocimiento del sector de la empresa y la metodología que aplica. No todas las personas expertas trabajan de la misma manera y el perfil elegido debe encajar con la metodología de la empresa.
Concretar el perfil que se busca: Cuanta más información haya por parte de la empresa, mejores serán los resultados. Es fundamental definir las competencias, funciones, nivel de experiencia y condiciones del puesto, para que la persona encargada del proceso sepa elegir mejor, teniendo en cuenta todos los intereses de la empresa.
Tener una comunicación fluida: La relación con el/la Head Hunter debe ser de colaboración y confianza. Es importante mantener reuniones periódicas para ajustar expectativas y resolver dudas.
Solicitar informes detallados: Las candidaturas presentadas deben ir acompañadas de informes que expliquen las razones por las cuales la persona es adecuada para el puesto, basándose en evidencias.
Evaluación final: Una vez finalizado el proceso, es recomendable analizar qué funcionó bien y qué se puede mejorar, tanto internamente como con un/a Head Hunter.
Errores comunes al externalizar
- No definir bien el perfil antes de contactar un profesional.
- Elegir un/a Head Hunter que no conozca bien el sector.
- No hacer seguimiento del proceso y desentenderse por completo.
- Dar más importancia al precio que a la calidad de los resultados.
Conclusión
Cuando se externaliza la selección de personal debemos tener en cuenta que solo será una buena opción si estamos dispuestos a hacerlo de manera organizada y con los profesionales adecuados. Externalizar permite a una empresa ser más eficiente en su proceso de contratación, acceder a mejores candidaturas y profesionalizar el proceso de selección. La clave está en saber cuándo externalizar un proceso y en establecer protocolos que permitan que aporte beneficios. Así, se garantiza que cada nuevo fichaje sea una apuesta segura para el crecimiento de la organización y no acabe siendo contraproducente.
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